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¿Cuánto cuesta una página web en España en 2026?

Nadie te da un precio claro por miedo a asustarte. Aquí lo tienes, con su fuente y sin letra pequeña.

Pides tres presupuestos para tu web y te llegan tres cifras que no se parecen en nada: 600 €, 2.400 € y «depende». Normal que no sepas cuál es el bueno. La verdad incómoda es que no existe un precio único, porque una web no es un producto de estantería: es trabajo a medida. Hemos reunido los datos de precio reales que existen en España en 2026 —del mercado, del INE, de las plataformas y de encuestas con muestra— y los hemos ordenado por tipo de negocio: autónomo, pyme y tienda online. Cada cifra lleva su fuente y su año. Al terminar sabrás cuánto deberías pagar en tu caso y, sobre todo, qué estás pagando de verdad.

Infografía de cuánto cuesta una página web en España en 2026: web de autónomo 500-2.000 €, web de pyme 2.000-8.000 € y tienda online 2.500-15.000 €
La escalera de precios de una web en España en 2026, por tipo de negocio. Fuentes: Abstract Branding (2026) y Osyris Marketing Digital (2026).
Contenido del estudio — salta a lo que te interese
  1. La respuesta corta y honesta
  2. De dónde salen estas cifras
  3. Cuánto cuesta según lo que necesitas
  4. La ruta barata: hazlo tú mismo
  5. Qué estás pagando de verdad
  6. El precio de la etiqueta engaña: el coste real año a año
  7. Lo que cobra un profesional de verdad
  8. Por qué una web mala te cuesta clientes
  9. Cómo decidir cuánto gastar en tu caso
  10. La tabla resumen
  11. Preguntas frecuentes
  12. Conclusión
  13. Fuentes del estudio

La respuesta corta y honesta

Si has llegado buscando un número, aquí lo tienes. En España, en 2026, estos son los rangos habituales del mercado según el tipo de web:

  • Web sencilla de autónomo (una tarjeta de presentación de 3-5 páginas): 500 € a 2.000 €.
  • Web de empresa / pyme (más páginas, contenidos, pensada para que te encuentren): 2.000 € a 8.000 €.
  • Tienda online (para vender por internet con carrito y pagos): 2.500 € a 15.000 € o más.
  • La ruta «hazlo tú mismo» con plataformas tipo Wix o Shopify: unos 15-40 € al mes, más barato pero te cuesta tu tiempo.

Esos rangos vienen de las guías de precios de agencias españolas de 2026 (Abstract Branding, Osyris), que ahora mismo son el mejor termómetro que existe del mercado. Pero antes de que te quedes solo con la cifra, quédate con la idea de fondo, porque es la que de verdad te ahorra dinero:

El precio no paga «una web»: paga trabajo. Diseño, textos, fotos, que se vea perfecta en el móvil y que aparezca cuando alguien te busca en Google. Cuando un presupuesto es mucho más barato que otro, casi nunca es porque el de al lado te está estafando: es porque algo —los textos, las fotos, el que te encuentren, el soporte— lo pones tú, o directamente no está incluido. Un «900 € llave en mano» y un «3.000 € todo incluido» rara vez son la misma web con distinto margen.

Y hay una segunda trampa: el presupuesto inicial no es el coste real. Dominio, alojamiento y mantenimiento suman cada año, y una web suele durar 2-3 años antes de necesitar un lavado de cara. Todo eso lo desglosamos más abajo. Si estás dando los primeros pasos para tener tu página web para tu negocio, esta guía es justo el mapa que te faltaba.

De dónde salen estas cifras (para que no te fíes de nosotros a ciegas)

Sobre precios de webs circula mucho humo, así que vamos a ser transparentes con lo que tiene cada dato detrás. Hemos separado tres tipos de fuente y las tratamos de forma distinta:

  • Datos oficiales de España (los más sólidos): el INE para saber cuántas empresas tienen web y cuántas venden online, y su Directorio Central de Empresas para saber a quién le hablamos de verdad. Son registros oficiales, no opiniones.
  • Un dato de tarifa real e independiente: el barómetro de Malt, calculado sobre las tarifas reales de 5.480 diseñadores en España. No es una estimación comercial: es lo que se cobra de verdad en la plataforma.
  • Encuestas con muestra declarada: Clutch (cómo se hacen las webs de las pequeñas empresas y cuánto se gastan) y WebFX (gasto anual en diseño web). Son de Estados Unidos, así que sus cifras van en dólares y las usamos como referencia, no como precio español.
  • Guías de precio de agencias españolas: coinciden entre sí, lo que nos da un buen «consenso de mercado», pero son contenido comercial de quien vende webs. Las presentamos como rangos habituales, no como estadística oficial.

Cuando una cifra está en dólares, lo verás. Cuando un dato es viejo, te avisamos del año. Y lo que no hemos podido verificar con una fuente, directamente no aparece. Esa es la regla.

Cuánto cuesta según lo que necesitas

La horquilla es tan amplia (de 500 € a más de 15.000 €) porque «una página web» puede ser cuatro cosas muy distintas. Vamos una por una, con su precio de mercado y con lo que realmente entra en cada tramo.

Gráfico de rangos de precio de una página web en España 2026: autónomo 500-2.000 €, pyme 2.000-8.000 €, tienda online 2.500-15.000 € y hazlo tú mismo 15-40 € al mes
Rangos de precio por tipo de web en España, 2026. Fuentes: Abstract Branding (2026), Osyris (2026) y Shopify (2026).

La web de autónomo: 500 € a 2.000 €

Es la más pedida, y con razón: la mayoría de los negocios españoles son de una sola persona. Es una web pequeña —inicio, servicios, sobre mí, contacto— cuyo trabajo es dar buena impresión y conseguir que te llamen o te escriban. Con freelance, una landing o web básica ronda los 500-1.500 €; si sumas alguna página más y textos cuidados, sube hacia los 2.000 € (Osyris, 2026; Abstract Branding, 2026).

Qué esperar en este tramo: diseño a partir de una plantilla adaptada a tu marca, unas pocas páginas, formulario de contacto y botón de WhatsApp, y lo básico para que Google la entienda. Qué NO suele entrar por 600 €: fotos profesionales, textos escritos por un redactor, y un trabajo serio para que te encuentren en Google por las búsquedas de tu zona. Nada de eso es opcional para vender; simplemente, en el tramo bajo lo pones tú, igual que si decides hacer tú mismo la página web.

La web de empresa o pyme: 2.000 € a 8.000 €

Cuando el negocio tiene varios servicios, un equipo, o quiere que la web sea su principal fuente de clientes, se salta al siguiente escalón. Aquí hablamos de una web corporativa de más páginas, con estructura pensada para que Google te encuentre, textos trabajados y a menudo un blog. Las guías españolas la sitúan entre 2.000 y 5.000 € con enfoque de plantilla profesional, y hasta 8.000 € cuando es más a medida o la hace una agencia (Abstract Branding, 2026; Osyris, 2026).

La diferencia de precio con la web de autónomo no es «más páginas»: es que aquí entran partidas que en el tramo barato brillan por su ausencia. La redacción de contenido se cotiza aparte, entre 50 y 300 € por página, y el trabajo de posicionamiento va de 300-600 € el básico a 600-2.000 € el avanzado (Abstract Branding, 2026). Ojo con no mezclar churras con merinas: el precio de construir la web y el de cuánto cuesta posicionar una web en Google son dos facturas distintas, aunque a veces vengan en el mismo presupuesto.

La tienda online: 2.500 € a 15.000 € o más

Vender por internet cuesta más porque es más máquina: catálogo de productos, carrito, pasarela de pago, gestión de pedidos y envíos. El mercado español la desglosa así (Abstract Branding, 2026):

  • Tienda básica (pocos productos, plantilla estándar): 1.500-2.500 €.
  • Tienda premium (diseño propio, más funciones): 2.500-5.000 €.
  • Tienda a medida (integraciones, catálogo grande, requisitos especiales): 5.000-15.000 €.

Aquí es donde toca un aviso honesto que casi ningún vendedor de tiendas te dará: no todo el mundo necesita una tienda online. Según el INE, en 2024 solo el 26,6% de las empresas españolas vendió por comercio electrónico, y la cifra incluso bajó desde el 30,7% anterior. Entre las empresas más pequeñas, las de menos de 10 empleados, apenas el 8,6% vende online (INE, ETICCE 2025). Traducción: muchísimos autónomos montan (o les venden) una tienda cara de 6.000 € que luego apenas usan, cuando una web sencilla que genere llamadas y citas les habría rendido mucho más por mucho menos. Si tu negocio es de servicios locales —un fontanero, una peluquería, un asesor—, la tienda casi seguro no es tu prioridad. Y si de verdad quieres vender productos, plantéate primero si te compensa una web a medida o te llega con una plataforma como veremos ahora.

Regla rápida para no pasarte de presupuesto: paga por lo que te trae clientes, no por lo que impresiona en una demo. Para la mayoría de negocios locales, una web sencilla que salga en Google y facilite el contacto vende más que una tienda online cara infrautilizada.

La ruta barata: hazlo tú mismo

Antes de firmar un presupuesto de miles de euros, conviene saber que existe un suelo mucho más bajo: montarte la web tú con una plataforma «todo en uno». Y no es una opción rara ni de segunda: es lo que hace la mayoría. En la mayor encuesta reciente sobre webs de pequeñas empresas, el 41% las hizo con constructores tipo Wix o Squarespace, otro 34% con WordPress o Shopify, y solo el 12% encargó una web a medida (Clutch, 2025).

Gráfico de cómo hacen su página web las pequeñas empresas: 41% con constructores tipo Wix, 34% con WordPress o Shopify, 12% a medida y 17% aún sin web, según Clutch 2025
Cómo hacen su web las pequeñas empresas. Fuente: Clutch, «State of Small Business Websites 2025».

Los precios de esas plataformas son públicos y ponen el suelo del mercado (Tooltester, Shopify, 2026):

  • Wix: desde unos 17 $/mes en el plan con dominio propio.
  • Squarespace: unos 23 $/mes pagando por año.
  • Shopify (para tiendas): desde 24 €/mes, con el alojamiento ya incluido.

Suena imbatible, y para arrancar puede serlo. Pero el «barato» tiene su letra pequeña, y es justo la que decide si te compensa:

  • El tiempo es tuyo. La cuota mensual no incluye a nadie que escriba tus textos, haga tus fotos ni configure la web para que aparezca en Google. Ese trabajo lo haces tú, y suele ser el que más cuesta y más resultados da.
  • El resultado se nota. Una plantilla genérica rellenada con prisa se parece a la de otros mil negocios. Diferenciarte —y transmitir confianza— es precisamente lo que pagas cuando contratas a un profesional.
  • Hay techos. Cuando el negocio crece y necesitas algo que la plataforma no permite, toca migrar. Y migrar cuesta más que haber elegido bien de inicio.

Incluso las grandes plataformas juegan a las dos bandas para que se vea la diferencia: GoDaddy, por ejemplo, ofrece su opción de «hazlo tú» desde 9,99 $/mes, pero si quieres que te la hagan ellos, su servicio de diseño arranca en 1.299 $ el básico y 2.499 $ el premium (GoDaddy, 2026). El salto de 10 $ al mes a 1.300 $ es, más o menos, el salto de «lo montas tú» a «lo monta alguien que sabe». La decisión entre elegir entre WordPress y Wix y encargarlo fuera no es de dinero: es de cuánto vale tu tiempo y qué papel juega la web en tu negocio.

Qué estás pagando de verdad

Este es el apartado que convierte un presupuesto en algo comparable. Cuando ves «diseño de página web: 1.200 €», esa línea esconde varias cosas, y saber cuáles te dice al instante si es caro o barato. Un presupuesto de web completo suele incluir (o dejar fuera) estas partidas:

  • El diseño: desde una plantilla adaptada hasta un diseño único hecho para tu marca. Es lo primero que ve tu cliente y lo que decide si se queda o se va.
  • Los textos: quién escribe lo que dice tu web. Escritos por un redactor, se cotizan entre 50 y 300 € por página (Abstract Branding, 2026). Si no vienen en el presupuesto, los pones tú.
  • Las fotos: imágenes propias o de banco. Las fotos de verdad de tu negocio (no las genéricas) son de las cosas que más confianza generan y casi nunca están incluidas en el precio base.
  • Que te encuentren en Google: el trabajo para que tu web salga cuando alguien busca lo que ofreces. Va desde una configuración básica hasta un plan completo, y es lo que separa una web que existe de una web que trae clientes.
  • Que se vea perfecta en el móvil: hoy la mayoría de tus visitas llegan desde el teléfono. Que la web funcione bien ahí no es un extra, es lo mínimo.
  • La parte técnica invisible: dominio, alojamiento, candado de seguridad (el HTTPS), copias de seguridad y velocidad. No se ve, pero si falla, se nota.

La conclusión práctica: cuando compares dos presupuestos, no mires solo el número de abajo. Mira qué partidas incluye cada uno. El presupuesto «caro» que trae textos, fotos y posicionamiento puede salir más barato que el «económico» al que hay que sumarle todo eso por fuera. Un buen diseño web honesto te dice desde el principio qué entra y qué no, para que no haya sorpresas a mitad de camino.

El precio de la etiqueta engaña: el coste real año a año

Aquí es donde muchos negocios se llevan el susto. El presupuesto de la web es un pago inicial, pero una web es como un coche: además de comprarlo, hay que mantenerlo y echarle gasolina. Estos son los gastos que siguen llegando cada año (Osyris, 2026; Abstract Branding, 2026):

Gráfico del coste real de una página web año a año: dominio 10-20 € al año, alojamiento 60-300 € al año, mantenimiento 50-150 € al mes, y una web dura entre 2 y 3 años
Los gastos que siguen llegando después de estrenar la web. Fuentes: Osyris (2026) y Abstract Branding (2026).
  • Dominio (tu dirección, tunegocio.com): 10-20 € al año.
  • Alojamiento (el «terreno» donde vive la web): 60-300 € al año, según calidad, o entre 5 y 25 € al mes.
  • Mantenimiento (actualizaciones, copias de seguridad, soporte): 50-150 € al mes para una pyme; una tienda online, más.
  • Vida útil: una web suele durar 2-3 años antes de necesitar un rediseño para no quedarse anticuada.

Con esos números, las guías españolas estiman un coste de «año 1» (web + puesta en marcha + primer mantenimiento) de 1.600-4.300 € con freelance y 3.000-11.000 € con agencia; la ruta de plataforma por suscripción de 19 €/mes se queda en unos 228 € al año, pero recuerda todo lo que no incluye (Osyris, 2026). Por eso comparar solo el pago inicial es un error: un «900 €» sin mantenimiento ni contenidos no es comparable con un «3.000 € todo incluido» que te cubre el primer año entero.

Elegir bien el dominio también forma parte de este coste, y ahí hay ahorros y trampas que conviene conocer: te contamos qué dominio elegir y por qué las gangas de 1 € el primer año suelen renovarse a precio de oro.

Lo que cobra un profesional de verdad

Hasta aquí hemos hablado de precios de venta (lo que cuesta la web terminada). Pero, ¿cuánto cuesta el trabajo por dentro? Aquí tenemos el único dato de tarifa real e independiente que existe en España: el barómetro de Malt, calculado sobre las tarifas de 5.480 diseñadores activos. La media es de 229 € al día, y sube con la experiencia (Malt, 2026):

Gráfico de lo que cobra un diseñador web freelance en España: 171 € al día con 0-2 años de experiencia, 198 € con 3-7 años, 229 € de media general y 271 € con más de 15 años, según Malt 2026
Tarifa diaria de un diseñador web freelance en España, por experiencia. Fuente: Malt, Barómetro de tarifas (2026).
  • 0-2 años de experiencia: 171 €/día.
  • 3-7 años: 198 €/día.
  • 8-15 años: 229 €/día (la media general).
  • Más de 15 años: 271 €/día.

Hay diferencias por ciudad, pero menos de las que imaginas: en Barcelona la tarifa ronda los 230-252 €/día, en Madrid 219-233 €, en Valencia 214-219 € y en Sevilla 192-201 € (Malt, 2026). Este dato te sirve para hacer una comprobación rápida: si una web sencilla lleva, pongamos, entre 3 y 6 días de trabajo, ya ves de dónde salen esos 500-2.000 € del primer tramo. No es un número inventado por asustar: es tiempo de una persona cualificada.

¿Y freelance o agencia? La encuesta de WebFX a 250 profesionales de marketing (datos en dólares) dibuja el patrón: con freelance lo más habitual es gastar 1.001-5.000 $ al año, mientras que con agencia lo típico baja a 501-1.000 $ para trabajos puntuales; en conjunto, el 57% gasta entre 501 y 10.000 $ al año en diseño web (WebFX, 2026). Y en la encuesta de Clutch a 300 pymes, el 36% gastó entre 1.000 y 10.000 $ en su web, con una inversión mediana de unos 5.000 $ (Clutch, 2024). Distintos países y monedas, misma foto: la mayoría de los negocios que pagan a un tercero se mueven en unos pocos miles, no en decenas de miles.

Por qué una web mala te cuesta clientes (barato puede salir caro)

Existe la tentación de tirar por lo más barato «total, para lo que la voy a usar». El problema es que una web lenta o mal hecha no es neutra: pierde clientes de forma silenciosa. El estudio más sólido y reciente sobre esto lo hicieron Google y Deloitte sobre 37 marcas y más de 30 millones de sesiones. Descubrieron que mejorar la velocidad de la web en solo 0,1 segundos subió las conversiones de venta un 8,4% y el valor medio del pedido un 9,2% en comercio (Google + Deloitte, «Milliseconds Make Millions», 2020).

Gráfico del impacto de la velocidad web en las ventas: 0,1 segundos más rápida aumentó las conversiones un 8,4% y el valor del pedido un 9,2% en comercio, según Google y Deloitte 2020
Lo que gana una web por ser 0,1 s más rápida. Fuente: Google + Deloitte, «Milliseconds Make Millions» (2020).

Un dato algo más antiguo, pero muy ilustrativo, apunta en la misma dirección: la probabilidad de que un visitante abandone la web sube un 32% cuando la carga pasa de 1 a 3 segundos, y un 90% cuando pasa de 1 a 5 segundos (Google/SOASTA, 2017; lo citamos con su año porque es viejo). La idea que interesa: cada segundo que tu web tarda en cargar, alguien se va a la de la competencia sin que tú te enteres.

Ahora, la honestidad manda en las dos direcciones. En la encuesta de WebFX, el 84% de las empresas dijo estar satisfecho con el retorno de su inversión en diseño web (WebFX, 2026) — pero eso no significa que pagar más siempre venda más. El retorno depende de tu negocio, de tus precios y de tu mercado, no del número del presupuesto. Gastar de más en una web preciosa que nadie visita es tan mal negocio como gastar de menos en una lenta que espanta. La clave no es «caro» ni «barato»: es que la web sea rápida, clara y fácil de encontrar. Si tienes dudas de cómo va la tuya, puedes comprobar la velocidad de tu web gratis en un minuto y ver si estás perdiendo clientes por el camino.

Cómo decidir cuánto gastar en tu caso

Ya tienes todos los números. Vamos a convertirlos en una decisión para tu negocio concreto. No hay una respuesta única, pero sí un camino sensato según dónde estás:

  • Estás empezando y el presupuesto es mínimo una plataforma tipo Wix o una web sencilla de freelance (500-1.000 €). Prioriza que se entienda qué haces y que sea fácil contactarte. Ya subirás de nivel cuando el negocio lo pida.
  • Tienes un negocio en marcha y quieres que la web traiga clientes una web de pyme bien hecha (2.000-8.000 €) con textos trabajados y pensada para aparecer primero en Google. Es donde el gasto se paga solo si el trabajo es serio.
  • Quieres vender productos por internet primero confirma que hay demanda (recuerda: solo el 8,6% de los micronegocios vende online). Si la hay, valora entre una plataforma tipo Shopify para empezar y una web a medida cuando el catálogo o las integraciones lo justifiquen.
  • Ya tienes web pero no te trae nada a veces no toca rehacerla entera, sino arreglar lo que falla (velocidad, textos, que salga en Google). Sale más barato que empezar de cero.

Y tres preguntas que te ahorran disgustos antes de firmar cualquier presupuesto:

  1. ¿Qué incluye exactamente? Que te lo pongan por escrito: diseño, número de páginas, textos, fotos, posicionamiento, móvil. Lo que no esté en la lista, lo pagas o lo pones tú.
  2. ¿Cuánto cuesta el año 2? Pregunta por el mantenimiento, el alojamiento y el dominio. El coste no termina el día que estrenas.
  3. ¿La web es mía? Asegúrate de que el dominio y los contenidos quedan a tu nombre y te los puedes llevar si algún día cambias de proveedor.

Si respondes a esas tres, ya negocias mejor que la mayoría. Y si quieres una segunda opinión sobre lo que te han pasado, pídenos presupuesto sin compromiso: te decimos qué es razonable y qué no para tu caso, en 24-48 h.

La tabla resumen: todo el estudio en una mirada

Tipo de web Precio de mercado (ES, 2026) Qué incluye normalmente Para quién es
Hazlo tú (plataforma)15-40 €/mesPlantilla + alojamiento. Textos y fotos, tú.Presupuesto mínimo, arrancar rápido
Web de autónomo500-2.000 €3-5 páginas, contacto, base para GoogleProfesionales y micronegocios de servicios
Web de pyme2.000-8.000 €Más páginas, textos, blog, posicionamientoEmpresas que quieren clientes desde la web
Tienda online básica1.500-2.500 €Catálogo pequeño, carrito, pagosEmpezar a vender productos online
Tienda online a medida5.000-15.000 €+Catálogo grande, integraciones, diseño propioComercio con volumen o requisitos especiales

Y no olvides sumar el coste recurrente a cualquiera de las filas: dominio (10-20 €/año), alojamiento (60-300 €/año) y mantenimiento (50-150 €/mes). Es la parte que casi todos olvidan y la que marca la diferencia entre un presupuesto honesto y uno que parece barato.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web para un autónomo en España?
En 2026, una web sencilla de autónomo (3-5 páginas, para dar buena impresión y que te contacten) ronda los 500-2.000 € según las guías de mercado españolas. Con freelance, una landing o web básica baja hacia los 500-1.500 €. Cuidado con los presupuestos muy por debajo: suelen dejar fuera los textos, las fotos y el trabajo para que aparezcas en Google, que luego pagas aparte o pones tú.
¿Cuánto cuesta una tienda online?
El mercado español la divide en tres tramos: tienda básica 1.500-2.500 €, tienda premium 2.500-5.000 € y tienda a medida 5.000-15.000 € o más. Antes de lanzarte, comprueba que tienes demanda real: según el INE, solo el 8,6% de los micronegocios vende online. Para muchos negocios de servicios, una web sencilla que genere llamadas rinde más que una tienda cara.
¿Es mejor hacer la web yo mismo con Wix o contratar a un profesional?
Depende de tu tiempo y del papel de la web en tu negocio. Con una plataforma tipo Wix (desde ~17 $/mes) ahorras dinero pero pones tu tiempo: los textos, las fotos y el posicionamiento los haces tú. Un profesional cuesta más de inicio, pero te ahorra ese trabajo y te diferencia de las mil plantillas iguales. De hecho, el 41% de las pequeñas empresas usa constructores y solo el 12% encarga una web a medida (Clutch, 2025): las dos rutas son válidas según tu caso.
¿Por qué hay tanta diferencia entre una web de 500 € y una de 5.000 €?
Porque el precio no paga «una web», paga trabajo, y las partidas cambian mucho. En 500 € suele entrar solo el diseño sobre plantilla; en 5.000 € entran además textos escritos por un redactor (50-300 €/página), fotos, posicionamiento (300-2.000 €) y más páginas. Cuando compares presupuestos, mira qué incluye cada uno, no solo la cifra final: a veces el «caro» sale más barato al sumarle todo lo que el «económico» deja fuera.
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
Los gastos recurrentes habituales son: dominio 10-20 €/año, alojamiento 60-300 €/año (unos 5-25 €/mes) y mantenimiento 50-150 €/mes para una pyme (copias de seguridad, actualizaciones, soporte). Además, una web suele durar 2-3 años antes de necesitar un rediseño. Por eso el precio inicial no es el coste real: pregunta siempre por el «año 2».
¿Cuánto cobra un diseñador web freelance en España?
Según el barómetro de Malt, calculado sobre 5.480 diseñadores reales, la tarifa media es de 229 € al día en 2026, y varía con la experiencia: 171 €/día con 0-2 años, 198 € con 3-7 años y 271 € con más de 15. Por ciudad hay poca diferencia: Barcelona ronda los 230-252 €/día, Madrid 219-233 € y Sevilla 192-201 €. Es el único dato de tarifa real e independiente que existe para España.
¿Necesito una tienda online para vender?
No necesariamente. El comercio electrónico entre empresas españolas incluso bajó (del 30,7% al 26,6%), y entre micronegocios solo el 8,6% vende online (INE, 2025). Si tu negocio es de servicios locales, casi siempre te renta más una web sencilla que salga en Google y facilite el contacto que una tienda cara que apenas usarás. Monta la tienda cuando tengas demanda real de venta de productos, no «por si acaso».

Conclusión: paga por lo que te trae clientes

Después de repasar todos los datos, la foto es clara. En España, en 2026, una web de autónomo cuesta 500-2.000 €, una de pyme 2.000-8.000 € y una tienda online de 2.500 € a 15.000 € o más; por debajo, la ruta de plataforma arranca en 15-40 € al mes. Pero el precio de la etiqueta es solo el principio: súmale dominio, alojamiento y mantenimiento cada año, y recuerda que una web dura 2-3 años.

La verdad que ningún vendedor te dirá tan claro: un precio bajo casi siempre significa que algo no está incluido —los textos, las fotos, el que te encuentren, el soporte— y ese algo suele ser justo lo que convierte visitas en clientes. No se trata de gastar mucho ni de gastar poco, sino de saber qué estás pagando y de que cada euro vaya a lo que de verdad mueve tu negocio.

Si estás en ese punto, nosotros hacemos webs pensadas para eso: rápidas, claras y hechas para que tu negocio aparezca en Google desde el primer día, con presupuestos donde ves exactamente qué entra. ¿Quieres números para tu caso? Cuéntanos qué necesitas y te respondemos en 24-48 h, sin humo. Y si te ha servido este estudio, en el blog tienes más guías como esta para decidir con datos, no con miedo.

Fuentes del estudio

¿Le pones precio a tu web?

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