Cómo vender más en tu tienda online (sin gastar más en publicidad)
Vender más casi nunca es traer más gente. Es dejar de perder a la que ya entra.
Antes de pagar por más visitas, fíjate en lo que pasa cuando alguien ya ha entrado en tu tienda, ha metido algo en el carrito… y se marcha sin pagar. Ahí, en la caja, es donde se queda casi todo el dinero. Te contamos, sin palabras raras, por dónde se te escapan las ventas y qué puedes arreglar tú mismo desde hoy.
Vender más no es traer más gente: es tapar las fugas
Cuando alguien quiere vender más por internet, casi siempre piensa lo mismo: «necesito más visitas, más anuncios, que entre más gente». Y es lógico. Pero suele ser el camino más caro y el que menos rinde, porque la mayor pérdida no está en la puerta: está en la caja.
El dato que lo resume mejor es demoledor. De media, alrededor de 7 de cada 10 carritos se abandonan antes de pagar (media de 50 estudios distintos, según Baymard). Es decir: por cada diez personas que ya han decidido que algo les interesa y lo han metido en el carrito, siete se van sin comprarlo. Traer más gente a una tienda que pierde así es como echar más agua en un cubo agujereado: gastas más y sigues quedándote a medias.
Por eso este artículo va de tapar agujeros. Traer visitas es solo la mitad del trabajo; la otra mitad, la que de verdad paga las facturas, es conseguir clientes por internet que acaben en pedido. Y ahí puedes hacer mucho tú, sin ser informático ni gastar de más.
Por dónde se te escapan las ventas
La buena noticia es que las razones por las que la gente se va del carrito están más que estudiadas, y casi todas tienen arreglo. Estas son las que más se repiten en los estudios del sector:
- Costes que aparecen de sorpresa al final. El cliente ve un precio, llega al pago y de repente le sumas envío, gestión o impuestos. Es la razón número uno de abandono, por delante del precio del producto.
- Obligar a crear una cuenta. Quien solo quería comprar una cosa y se encuentra con un «regístrate primero», muchas veces cierra la pestaña.
- Un pago largo y liado. Demasiados pasos, demasiados campos, demasiadas pantallas. Cada paso de más es una oportunidad de que se arrepientan.
- Pocas formas de pago. Si no tienes la que esa persona usa, se va a otra tienda que sí la tenga.
- Desconfianza a la hora de dar la tarjeta. Si la web no transmite seguridad, la gente no teclea sus datos y punto.
Ahora, seamos honestos, porque también toca decir lo que casi nadie dice: no todo el abandono es culpa de tu web. Buena parte de la gente que llena un carrito «solo estaba mirando» o comparando, y no estaba lista para comprar todavía (le pasa a cerca del 43 %, según Baymard). Eso no lo vas a eliminar por mucho que mejores. Lo que sí puedes es reducir el abandono evitable: el de los costes sorpresa, el pago liado y la desconfianza. Y ahí es donde está el dinero que estás dejando sobre la mesa.
En España, el envío manda
Si solo pudieras arreglar una cosa, empezaría por el envío. En España el comprador ya da por hecho que le sale gratis: 8 de cada 10 pedidos se entregaron sin que el cliente pagara el envío en 2025 (el 83,2 %, según la CNMC). Cuando alguien que está acostumbrado a eso llega a tu caja y le cobras 5,90 € de envío por sorpresa, no lo vive como «un gasto normal»: lo vive como que le has cambiado el precio en el último momento.
Los estudios del comprador español apuntan en la misma dirección: el 76 % considera el envío gratis lo más importante, a partir de una cesta de unos 43 € ya lo esperan gratis, y el 87 % valora que le avises de los gastos extra por adelantado (estudio de Doofinder, 2025).

Cuidado, que «envío gratis» no significa regalar nada: para ti significa incluirlo en el precio o poner un mínimo de pedido. Trucos honestos que funcionan:
- Umbral de envío gratis. «Envío gratis a partir de 40 €.» Además de quitar la fricción, empuja a que el cliente añada algo más para llegar al mínimo.
- Precio con el envío ya dentro. A veces es mejor un producto a 25 € «con envío incluido» que a 19 € + 6 € de envío. El total es el mismo, pero la sensación es muy distinta.
- Enseña el total pronto, no en el último paso. Que el cliente sepa desde el principio cuánto va a pagar en total, envío incluido. Las sorpresas al final matan ventas.
Pon las formas de pago que la gente usa aquí
El segundo agujero fácil de tapar es el pago. Recuerda que un proceso demasiado largo es una de las razones habituales de abandono. Así que la regla es simple: cuantos menos pasos y menos obstáculos, mejor.
Dos cosas concretas que casi siempre suben las ventas:
- Deja comprar sin registrarse. Ofrece la «compra como invitado». Obligar a crear cuenta antes de pagar espanta a mucha gente; ya le pedirás el correo al final, cuando ya ha decidido comprar.
- Ofrece las formas de pago de aquí. Tarjeta, sí, pero no solo tarjeta. En España, Bizum se ha vuelto casi imprescindible: según la propia Bizum, ya tiene alrededor de 29,5 millones de usuarios y lo aceptan unos 90.000 comercios online. Para mucha gente, poder pagar con Bizum en dos toques es la diferencia entre comprar o dejarlo.
No hace falta que tengas veinte pasarelas. Con tarjeta, Bizum y quizá PayPal cubres a la mayoría. La idea es que nadie se vaya porque «no estaba su forma de pagar».
Gana la confianza antes de pedir la tarjeta
Aquí está el tercer gran motivo de abandono: mucha gente no se fía de teclear los datos de su tarjeta en una web que no le transmite seguridad. Y la confianza no se pide, se demuestra con detalles:
- El candado de seguridad. Que tu tienda cargue con «https» y su candadito no es un lujo técnico: es lo primero que mira (aunque sea de reojo) quien va a pagar. Si no sabes si tu web lo tiene bien puesto, puedes comprobar si tu web es segura gratis en un minuto.
- Políticas claras y a la vista. Gastos de envío, plazos de entrega y, sobre todo, devoluciones. Una política de devolución fácil de encontrar y sin trampas quita miedo a comprar.
- Que se vea que detrás hay alguien. Un teléfono, un correo, una dirección, una cara. Cuanto más «tienda de verdad» pareces, más se fían.
- Reseñas de clientes reales. Ver que otros ya te compraron y quedaron contentos es de lo que más convence. Las opiniones pesan más de lo que la mayoría cree: te contamos cuánto influyen las reseñas en quién compra y cómo conseguirlas sin agobiar.

Y un canal que ayuda muchísimo a rematar la venta cuando el cliente duda: el chat. Un botón para resolver dudas por WhatsApp antes de comprar convierte muchas indecisiones en pedidos, porque la gente pregunta «¿me llega para el finde?» y, si le contestas rápido, compra.
¿Tu tienda recibe visitas pero vende poco?
Cuéntale a Marta cómo es tu proceso de compra y te dice, sin rodeos, dónde estás perdiendo pedidos y qué arreglar primero. Sin compromiso.
Escribir a MartaHaz que tus productos salgan gratis en Google
Hasta ahora hemos tapado fugas. Ahora, la parte de atraer más gente sin pagar anuncios: que tus productos aparezcan en Google gratis. Mucha gente no lo sabe, pero se puede.
- Fichas de producto gratis en Google. Google deja que tus productos, con su foto y su precio, aparezcan sin coste en la pestaña de compras, en el buscador y hasta en Google Imágenes. No es publicidad de pago: es un escaparate gratuito que, en las cuentas nuevas, viene activado de serie.
- Tus productos en tu ficha de negocio. Si tienes ficha de empresa en Google, puedes añadir productos con foto, nombre y precio, y se muestran cuando alguien te busca. Está pensado sobre todo para enseñar el catálogo a quien te busca por tu zona.
Todo esto va de la mano de una idea mayor: que te encuentren. De poco sirve la mejor tienda del mundo si nadie llega a ella. Por eso conviene trabajar para que te encuentren en Google cuando alguien busca justo lo que vendes.
Los nombres técnicos, por si te los encuentras
El orden que ahorra dinero: primero arregla la caja (envío claro, pago fácil, confianza), después aprovecha lo gratis (aparecer en Google) y solo al final, si hace falta, pon anuncios. Pagar por traer gente a una tienda que aún pierde 7 de cada 10 carritos es tirar el dinero.
Con qué montar o mejorar tu tienda
Si estás empezando o pensando en cambiar de plataforma, aquí va lo justo para no perderte, con los precios sobre la mesa. Cada opción tiene su lógica:
- Wix. La más sencilla para arrancar tú mismo. El plan que ya te deja tener tienda y cobrar ronda los 17 € al mes. Cómoda, pero con techos cuando el negocio crece.
- Shopify. Muy orientada a vender, con todo bastante resuelto. Desde 32 € al mes (22 € si pagas por año)… pero ojo, que además se queda una comisión por cada venta (y una comisión extra si cobras con una pasarela que no sea la suya). El precio de la etiqueta no es el coste real.
- WooCommerce. Funciona sobre WordPress y el programa en sí es gratis. Lo que pagas es el alojamiento, el dominio, algún complemento y el sistema de cobro. Es la ruta más flexible y la que más control te da, a cambio de montarla con cabeza.
La trampa habitual es comparar solo la cuota mensual. Una plataforma «barata» que se lleva una comisión de cada pedido puede salir más cara que otra con cuota más alta. Si te estás planteando el salto, mira antes cuánto cuesta montar una tienda de verdad, con todas las partidas.
Y sea cual sea la plataforma, lo que separa una tienda que vende de una que solo existe es cómo esté hecha: rápida, clara, fácil de usar en el móvil y pensada para que te encuentren. Eso es justo lo que cuidamos en el diseño web; y cuando el catálogo es grande o necesitas integraciones especiales, damos el salto a una tienda a medida.
Antes de gastar en anuncios, arregla la caja
El comercio electrónico en España no para de crecer: superó los 114.800 millones de euros en 2025, un 20,6 % más que el año anterior (CNMC). El pastel es enorme y crece deprisa. Pero crecer con él no va de traer gente a cualquier precio: va de que, cuando esa gente llega, no se te escape en la caja.
Repasa la lista con tu tienda delante: ¿enseñas el precio total con el envío desde el principio? ¿Se puede comprar sin registrarse? ¿Está Bizum entre las formas de pago? ¿Transmites confianza? ¿Cargas rápido? Ese último punto importa más de lo que parece: cada segundo que tarda tu tienda en abrir, alguien se va a la de al lado. Puedes medir la velocidad de tu tienda gratis y salir de dudas.
Si arreglas todo eso, cada visita que ya tienes valdrá más, y entonces sí tiene sentido invertir en traer más. Ese es el orden que hace que el dinero rinda. Y si prefieres tener a alguien de tu lado, pídenos presupuesto sin compromiso: miramos tu tienda y te decimos, con honestidad, por dónde estás perdiendo ventas y qué arreglar primero. La receta completa, canal a canal, está en nuestra guía para vender más por internet.
¿Más pedidos?
Que entren, se fíen y paguen.
Revisamos tu tienda de arriba abajo —envío, pago, confianza y velocidad— y te decimos dónde se te escapan las ventas. Respuesta honesta en 24-48 h, sin permanencia.